Preparación previa
Antes de hablar, conviene prepararse. En una llamada entrante, la preparación puede durar solo unos segundos: adoptar una buena actitud, tener el sistema abierto y prestar atención. En una llamada saliente, hay que saber a quién llamamos, por qué llamamos y qué información necesitamos.
Buena práctica
Tener claro el objetivo de la llamada y evitar distracciones.
Error frecuente
Responder deprisa, sin escuchar bien o sin tener la información necesaria.