Datos demográficos
Te dan el marco general de quiénes son. No bastan por sí solos, pero orientan tu tono, tus referencias y tu nivel de formalidad.
- Edad: cambia referencias, ritmo y ejemplos.
- Profesión o formación: cambia el vocabulario y la profundidad.
- Contexto cultural: cambia metáforas, humor y sensibilidad.
- Rol: no escucha igual un estudiante, un técnico o un directivo.